Los lentes que procesan la información en el cerebro de los líderes, como de sus colaboradores, es la mentalidad. Tener distintas mentalidades es simil a usar diferentes lentes para leer o el sol.

Entonces no es que tengas sólo un tipo de mentalidad, ni que siempre usar la misma sea lo más adecuado,  para todas las circuntancias. Si volvemos al ejemplo de los lentes, por ejemplo, para evitar un sol fuerte usas lentes oscuros, pero para leer necesitarás anteojos con cierta graduación y otras personas otros o incluso no usan.

Muchas veces, la falta entendimiento en los equipos, sentir la lejanía de los tomadores de decisiones, la completa desmotivación del líder por su trabajo, la no posibilidad de llegar a acuerdos entre áreas, tiene su origen en las diferentes mentalidades, la carencia de comprensión en este tema y del poco autoconocimiento.

Cuando se menciona el liderazgo, no se tiene del todo claro si es un rasgo, atributo, competencias o de lo que necesitan las personas que estarán en un equipo. Su desarrollo aún pareciera tener lagunas, donde por un lado los ejecutivos y gerentes están cansados de tomar el curso de turno, que alguien contrató y les agendó, sin a veces preguntarles: “liderazgo 1, 2 y 3”… 

Así mismo, los colaboradores sienten que no hay curso que sirva para algunos líderes, no ven cambios de comportamientos, aumentando las distancia, más que mejorando las relaciones y el trabajo en equipo.

Existen más de 70.000 libros en amazon en la categoría de liderazgo y se invierten, según datos del harvard busines review el 2016, 160 billones de dólares en entrenamientos y educación de colaboradores en las empresas en Estados Unidos.

El desarrollo del liderazgo para que sea efectivo, debe considerar cómo las personas piensan, aprenden y se comportan. Es fundamental el impulso de una mentalidad de crecimiento, de aprendizaje, mentalidades deliberativas y de promoción, para que de manera natural mejore sus decisiones, cambie la forma de interpretar las situaciones y su comportamiento.

Estimular la motivación de tu equipo y disminuir los conflictos, necesita un conocimiento profundo de cómo funciona tu cerebro y el de tus colaboradores. Lo que permitirá tomar mejores decisiones bajo presión, resolver problemas complejos, negociar, dar y recibir feedback, planificar el día.

Existe una estrecha relación entre mente, cerebro, cuerpo y medio ambiente; se recibe información a través de los sentidos, que tiene respuesta casi automática en los pensamientos y en la manera de actuar.

Los lentes que procesan la información en el cerebro de los líderes, como de sus colaboradores, es la mentalidad. La usan para dar sentido a las situaciones que se le presentan, por eso personas con mentalidades diferentes, frente a una misma situación, responde de una manera muy distinta.

Un líder podría sentir que un reto es una oportunidad para aprender y seguir desarrollándose, mientras que otro podría descifrarla como una amenaza para su autoridad hacia el equipo.

Tipos de mentalidades

Para enfrentar las funciones de liderazgo de manera efectiva hay que considerar estos tipos de mentalidad.

La mentalidad de crecimiento, growth mindset, es la creencia que las personas con esfuerzo, aprendizaje, constancia pueden cambiar sus destrezas, talentos e inteligencia, tiene muchos beneficios implementar una mentalidad de crecimiento en las organizaciones.

Para las personas con mentalidad fija, fixed mindset, creen que es algo adquirido de nacimiento, por lo tanto no se puede modificar.

Líderes con growth mindset más desarrollada son los que están mejor preparad@s para los desafíos, como los que hoy nos encontramos producto de la pandemia. Se enriquecen de la retroalimentación de su equipo, para diseñar lineamientos que cumplan con los objetivos.

Mentalidad de aprendizaje es aquella que tienen las personas que sienten motivación por aumentar sus competencias profesionales, es decir, conocimientos habilidades y actitudes. Hacen más esfuerzos, son adaptables y dispuestos a promover un trabajo cooperativo. Puedes leer sobre las preferencias de aprendizaje, procesamiento de la información y existe un test par conocer el tuyo aquí 

Líderes con un predominio de mentalidad de rendimiento o desempeño sienten motivación de obtener juicios favorables o evitar los negativos, sobre las competencias que ya ha desarrollado, lo que limita un poco a participar en estrategias de aprendizaje profundas.

Líderes con mentalidad deliberativa poseen una receptividad más amplia a todo tipo de información, buscan más fuentes para tener la certeza están actuando de la mejor forma que pueden, los lleva a ser más precisos.

La mentalidad implementada, pone su foco en llevar a cabo las acciones, decisiones con la información que ya poseen, se cierran a realizar las cosas de manera diferente. Esto puede llevar a los líderes a ser más sesgados en su toma de decisiones y menos imparciales.

Líderes con mentalidad de promoción identifican su propósito, meta y priorizan las acciones y decisiones que acerquen hacia alcanzarlo, tienen mayor tendencia a persistir en los desafíos a pesar de los retos que puedan implicar. Tienen comportamientos más innovadores.

La mentalidad de prevención en los líderes lleva a que coloquen su esfuerzo en evitar las pérdidas y prevenir problemas. Lo que los cierra un poco a los cambios y a la innovación.

Para potenciar el liderazgo es importante tener la comprensión sobre el predominio de mentalidades de las personas, recuerda que es el lente con que se mira el mundo, las situaciones.

Muchas veces, la falta de entendimiento en los equipos, sentir la lejanía de los tomadores de decisiones, la completa desmotivación del líder por su trabajo, la no posibilidad de llegar a acuerdos entre áreas, tiene su origen en las diferentes mentalidades, la carencia de comprensión en éste tema y del poco autoconocimiento.

Un mal ambiente laboral, estrés, falta de motivación, finalmente terminarán afectando a todos sus integrantes. Liderar equipos que puedan influir positivamente y sobrepasen los límites de las individualidades, es un gran desafío que la neurociencia aplicada ha entregado conocimientos para su implementación.

Para cumplir objetivos, es importante conocer quién eres, saber con quién estás, mapeando al equipo, adaptarse para aumentar la motivación. Hacerte preguntas y saber cómo preguntar.

La idea no es colocar etiquetas en las personas, sino entender que tenemos ciertas predominancia de mentalidad en algunas áreas, pero que no es algo estático, sino se puede modificar con los estímulos adecuados para lograrlo. Cómo también entender cuál será la mejor mentalidad según la circunstancia, la vida no es blanco o negro.

Si crees que éste artículo puede ayudar a más personas a entenderse, a mejorar su liderazgo y motivación, a comprender algunas situaciones en su equipo o las personas que están a su alrededor, te invito a compartirlo.

Genial si me puedes dejar un comentario, este post ha sido fruto de la inspiración de algunos que recibí. Así este espacio que vuelve unos minutos de lectura de valor para ti

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Paula